

lavado a mano: ponga la cantidad de jabón recomendada en agua fría sumerja y remueva la prenda. Después de unos minutos aclárela bien y escúrrala sin retorcer. Lavado a máquina: para una correcta dosificación siga las recomendaciones del recuadro teniendo en cuenta la suciedad y dureza del agua. Siga siempre las instrucciones de lavado del fabricante de la ropa. No necesita suavizante.